Información de Gerardo Carmona

El recorte al capítulo mil del presupuesto del Instituto Electoral del Estado de México impedirá que durante 2026 se otorguen incrementos salariales al personal del organismo, pese a que en el anteproyecto presupuestal sí se había contemplado un ajuste, informó su consejera presidenta, Amalia Pulido Gómez.
En entrevista, la funcionaria explicó que el año pasado se autorizó un aumento salarial del 8 por ciento, el primero en siete años, dirigido exclusivamente al personal de base, mientras que mandos, direcciones y consejerías quedaron excluidos del ajuste, en congruencia con las políticas de austeridad y eficiencia del instituto. Para el ejercicio actual, sin embargo, la disminución de recursos en el rubro de servicios personales cerró cualquier margen para repetir ese esquema.
Pulido Gómez detalló que, aunque el instituto incluyó un incremento salarial dentro de su anteproyecto enviado en 2025, la reducción aprobada por el Congreso local obligó a cancelar esa previsión. “No tenemos dinero para hacer este incremento”, sostuvo, al señalar que la medida impacta al personal, incluso cuando en otros organismos públicos se han autorizado aumentos, aunque sean mínimos, de alrededor de cuatro por ciento.
Precisó que la falta de ajuste no fue una decisión interna, sino una consecuencia directa de la reasignación presupuestal. Aun así, aclaró que las plazas que se encuentran en el nivel de salario mínimo sí se actualizan de manera obligatoria cada año, a fin de cumplir con la normatividad laboral vigente y considerar los efectos de la inflación.
Como parte de las acciones de contención del gasto, la consejera presidenta indicó que una de las principales medidas aplicadas en el capítulo mil fue la reducción de plazas eventuales, tanto en número de personas contratadas como en el tiempo de los contratos, aun cuando se trata de actividades ordinarias del instituto. Las áreas administrativas, dijo, ajustaron sus requerimientos para disminuir el impacto presupuestal.
De manera paralela, el IEEM analiza la posibilidad de solicitar una ampliación presupuestal, aunque el objetivo es que el monto solicitado sea menor al recorte aplicado para este año. Pulido Gómez señaló que, en caso de que dicha ampliación sea autorizada y genere condiciones financieras favorables, se evaluaría la viabilidad de otorgar un incremento salarial en los meses posteriores, sin que exista, por ahora, una definición sobre el plazo o el monto.
La consejera subrayó que más del 50 por ciento del presupuesto del instituto se destina a prerrogativas de los partidos políticos, lo que limita la flexibilidad en otros rubros administrativos. En ese contexto, reiteró que las restricciones salariales no responden a una falta de voluntad del órgano electoral, sino a un escenario presupuestal adverso que condiciona su operación durante el presente ejercicio fiscal.

