Información de Gerardo Carmona

Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que no había razón para elevar el precio de la tortilla porque el maíz se encuentra en uno de sus niveles más bajos, este miércoles entrará en vigor un ajuste en tortillerías del Estado de México, donde el sector prevé un alza moderada y descarta incrementos abruptos.
El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López García, informó que, aun después de la llamada que sostuvo con el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, el movimiento en los precios no se detuvo. Explicó que hubo disposición para revisar el tema y abrir una mesa de diálogo, pero insistió en que en el mercado mexiquense persisten presiones que van más allá del costo del maíz.
Señaló que entre los factores que pesan sobre el precio están el gas, el papel grado alimenticio, las refacciones, los energéticos, la mano de obra y, de manera especial, la competencia desleal de establecimientos que operan fuera de la formalidad y sin los mismos costos que enfrentan los negocios establecidos.
De acuerdo con el dirigente, el Estado de México y la Ciudad de México se mantienen entre las zonas con el precio más bajo del país. Indicó que en alrededor de 97% a 98% de las tortillerías mexiquenses el kilo se vendía hasta ayer en 22 pesos, aunque había algunos establecimientos en 24 pesos y un segmento reducido que todavía lo ofrecía en 18.
Bajo ese panorama, estimó que el ajuste aplicado este miércoles no tendría por qué ser severo en territorio mexiquense. Según su valoración del mercado local, el movimiento podría ubicarse entre uno y dos pesos como máximo, debido a que en el Valle de México predomina la producción con mayor uso de maíz que de harina industrializada.
Explicó que en esta región la elaboración de tortilla se realiza, en buena parte, con una mezcla de 80% de maíz y 20% de harina, por lo que el encarecimiento de esta última no impacta de la misma forma que en otras entidades donde la dependencia del insumo industrial es mayor.
López García sostuvo que el problema de fondo en el Estado de México no está sólo en la materia prima. Con base en cifras que atribuyó al INEGI, señaló que en la zona conurbada del Valle de México se concentra 44% de las 110 mil unidades del ramo en el país y calculó que unas 31 mil 460 estarían en territorio mexiquense. De ese total, estimó que 42% enfrenta condiciones de competencia desleal, un fenómeno que, dijo, distorsiona costos y presiona a los negocios formales.
A su juicio, ese factor termina pesando más en el precio final que el aumento previsto en la tonelada de harina, cuyo impacto, aseguró, ronda apenas los 25 centavos por kilo.
Así, mientras el gobierno federal sostiene que no existen condiciones para un aumento generalizado, en el Estado de México el sector tortillero comenzó este miércoles con ajustes que, afirma, buscan absorber costos acumulados de al menos tres años sin provocar un golpe mayor al consumidor.

