Información de Gerardo Carmona

Frente al busto de Matilde Zúñiga Valdés, en la plaza cívica del municipio, familiares, autoridades culturales y vecinos se reunieron este viernes para recordar a la pintora nacida en esta localidad y reconocer la huella que dejó en la vida artística del Estado de México.
La ceremonia inició con una guardia de honor dedicada a la artista, cuya obra, marcada por una fuerte carga simbólica y emocional, es considerada una de las aportaciones más representativas de la plástica regional.
El homenaje coincidió con el aniversario de su natalicio y reunió a integrantes del Cabildo, promotores culturales y habitantes del municipio que acudieron para evocar la trayectoria de quien llevó el nombre de Zinacantepec a distintos espacios culturales del país.
Después del acto cívico, la conmemoración continuó en el Museo Virreinal de Zinacantepec, donde fue inaugurada la exposición “Matilde Zúñiga, entre el amor y la rebeldía”, una muestra que reúne algunas de las piezas más representativas de la pintora. Se trata de la primera ocasión en que su obra se presenta públicamente en su lugar de origen.
Entre los asistentes estuvo Pablo Valdés Zúñiga, integrante de la familia de la artista, quien destacó que durante años se buscó que la obra de Matilde Zúñiga pudiera exhibirse en su propio municipio. Afirmó que esta exposición representa un paso importante para acercar su legado a las nuevas generaciones y para que la historia cultural de la región sea conocida por la propia comunidad.
Durante el acto también participó Maritza Zulema Sánchez Lugo, directora general de Patrimonio y Servicios Culturales del sector Cultura y Turismo del Estado de México, quien explicó que la obra de Zúñiga Valdés puede inscribirse dentro del romanticismo simbólico. Según expuso, pinturas como La Dolorosa o Cabeza de San Juan Bautista reflejan una profunda exploración de la emoción humana y de los símbolos religiosos y culturales.
La exposición permanecerá abierta al público en el Museo Virreinal, con la intención de que estudiantes, habitantes del municipio y visitantes conozcan el trabajo de una artista que, desde la pintura, retrató inquietudes espirituales y humanas con un lenguaje propio.
El homenaje, señalaron organizadores del evento, busca también reactivar la memoria cultural de Zinacantepec y reconocer a figuras que han contribuido a la identidad artística de la región. En ese sentido, recordar a Matilde Zúñiga Valdés implica volver la mirada hacia las raíces culturales del municipio y abrir espacios para que el arte dialogue con las nuevas generaciones.

