
En medio de condiciones climáticas adversas, tres combatientes forestales resultaron con lesiones de consideración mientras intentaban contener un incendio en las faldas del Nevado de Toluca, en las inmediaciones de la comunidad de Zaragoza de Guadalupe, municipio de Calimaya. El siniestro, que había iniciado el sábado, se intensificó este domingo debido a las ráfagas de viento que azotaron la región.
Dos de los brigadistas, cuya situación fue catalogada como grave debido a la extensión de sus quemaduras, fueron trasladados por aire al Centro Médico “Arturo Montiel Rojas” del ISSEMYM, en la capital mexiquense. El tercero fue llevado por tierra al mismo nosocomio. Hasta el cierre de esta edición no se había emitido un parte oficial, se sabe que entre los lesionados se encuentra un mando operativo de la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque).
Las labores para controlar el fuego fueron retomadas la mañana del domingo, luego de haberse suspendido durante la noche anterior por falta de visibilidad y riesgos operativos. No obstante, la reactivación del incendio a causa del viento sorprendió a una cuadrilla que realizaba recorridos en la zona afectada, sin que pudieran ponerse a salvo a tiempo.
Este es solo uno de los múltiples frentes abiertos que enfrenta el personal de combate de incendios forestales en el Estado de México. De manera simultánea, se reportaron conflagraciones en San Gabriel Cuentla, municipio de San Simón de Guerrero; en el paraje Las Guitarras, en Malinalco; y en Santiago Tolman, en San Martín de las Pirámides. En tanto, se mantenía vigilancia sobre focos ya controlados en Cerro Gordo (Valle de Bravo), El Reynoso (Coatepec Harinas) y otras zonas boscosas de alta vulnerabilidad.
A pesar de la movilización de personal de distintas dependencias estatales y federales, así como de brigadas voluntarias, la temporada crítica de incendios en territorio mexiquense continúa cobrando factura. El llamado reiterado es a que la ciudadanía no intervenga de manera directa ante la presencia de fuego en áreas forestales, sino que lo reporte de inmediato a los números de emergencia 911 o al 800 590 1700, con el fin de que los equipos especializados actúen con prontitud.
Cada año, cientos de combatientes forestales arriesgan su vida en defensa de los ecosistemas mexiquenses. Su labor, muchas veces invisibilizada, se vuelve más peligrosa ante la creciente frecuencia e intensidad de los incendios vinculados al cambio climático, la tala ilegal y el uso irresponsable del fuego en zonas rurales.

