
Con el objetivo de avanzar en el manejo sustentable de residuos y garantizar condiciones óptimas de sanidad en el procesamiento cárnico, el gobierno municipal de San Mateo Atenco entregó un segundo biodigestor al Rastro Municipal, con lo cual se consolida como uno de los municipios pioneros en la adopción de tecnologías limpias en este tipo de instalaciones.
Durante la ceremonia de entrega, la alcaldesa Ana Aurora Muñiz Neyra destacó que con la puesta en operación de este equipo, se podrán tratar hasta 10 toneladas de desechos orgánicos. “Toda la sangre generada en el rastro será procesada por esta tecnología, evitando la contaminación de cuerpos de agua como el Río Lerma y generando biogás y fertilizantes naturales que podrán utilizarse en el campo local”, explicó.
El biodigestor, de tecnología israelí, representa un paso significativo hacia la modernización del rastro municipal, cumpliendo con las normas sanitarias y ambientales vigentes, y fue resultado de un esfuerzo conjunto entre el ayuntamiento, la Secretaría de Salud estatal, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem) y la Unión de Tablajeros local.
Jesús Rodríguez Ordóñez, jefe de la Jurisdicción Sanitaria 16 del Instituto de Salud del Estado de México, reconoció la labor del gobierno atenquense y aseguró que esta acción trasciende en la mejora de la salud pública: “La carne que llega a las mesas nace en condiciones sanitarias adecuadas, en un entorno limpio y con procesos que generan energía sustentable y abonos ricos en nutrientes”.
La presidenta municipal subrayó que esta entrega es parte de una estrategia integral para convertir el rastro en un modelo replicable, que ha contado con la participación activa de los tablajeros, quienes se han capacitado para operar con estándares de calidad e higiene.
Al evento asistieron representantes de los gobiernos municipales de Otzolotepec y San Mateo Atenco, así como autoridades sanitarias y ambientales estatales, entre ellas Alejandro Quiroz Martínez, secretario técnico del gobierno de Otzolotepec; César Lazarín Muñoz, coordinador de la Jurisdicción de Regulación Sanitaria del ISEM; y Laura Soberanes Rojas, directora de Medio Ambiente de San Mateo Atenco.
Al cierre del acto, Muñiz Neyra compartió el modelo de operación del biodigestor con el municipio de Otzolotepec como parte de un esfuerzo de colaboración intermunicipal para la difusión de buenas prácticas en favor de la sustentabilidad ambiental.

