Quieren frenar a toda costa el cambio del nombre “Cuarta Transformación”, como lo bautizó el Ayuntamiento de Tultitlán.

Los habitantes de las colonias Fimesa Primera, Segunda y Tercera secciones, así como de El Paraje, en Tultitlán, se manifestaron en la capital del Estado de México para exigir que no se modifique el nombre de su comunidad. Los inconformes solicitaron la intervención de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para detener la iniciativa del Ayuntamiento, que busca renombrar la colonia como «Cuarta Transformación» y cambiar la nomenclatura de sus calles con nombres relacionados con programas y frases del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Acompañados por sus representantes legales, los vecinos presentaron un oficio en el que solicitaron al Gobierno estatal que se realice una consulta ciudadana para determinar si la población está de acuerdo con el cambio. Según Iván Fuentes, abogado de los colonos, más de mil personas firmaron la petición para detener el proyecto. “Pedimos que se respete la identidad de las familias y que no se impongan nombres con connotaciones políticas”.
Durante la protesta, los manifestantes portaron pancartas contra la alcaldesa Ana María Castro Fernández y la diputada local Elena García Martínez, quienes impulsaron el proyecto. También expresaron su rechazo a los letreros que ya fueron colocados en las calles, con nombres como “Revolución de las Conciencias”, “Parque Lago de Texcoco” y “La Escuela es Nuestra”.
Aunque cerraron parcialmente la avenida Sebastián Lerdo de Tejada, no se les permitió ingresar al Palacio de Gobierno. Una representante del área de Atención Ciudadana recibió el oficio en la vía pública, lo que generó molestia entre los inconformes.
Los manifestantes relataron que su llegada a Toluca se complicó debido a que los transportistas que habían contratado para su traslado los obligaron a descender en la carretera México-Toluca, a la altura de La Marquesa. Según los testimonios, los choferes recibieron amenazas de que se les retirarían las concesiones si continuaban el viaje.
“Nos bajaron a mitad de camino porque les dijeron que si nos llevaban hasta Toluca les quitarían sus permisos. Muchos tuvimos que caminar varios kilómetros hasta que encontramos otro transporte”, explicó María Elena Hernández, una de las manifestantes. Algunas personas, incluidas adultas mayores, se vieron obligadas a pagar taxis o tomar camiones de línea para llegar a la capital.
Los colonos advirtieron que no permitirán que avance el proyecto del Ayuntamiento y reiteraron su petición de que se consulte a los vecinos antes de tomar decisiones que afecten la identidad de su comunidad.

