Información de Gerardo Carmona

Pacientes y familiares se manifestaron este miércoles por las principales calles de Valle de Bravo para denunciar la falta de medicamentos y las deficiencias en la atención del Hospital General, en particular las dificultades que enfrentan enfermos renales para acceder de manera regular a sus sesiones de hemodiálisis.
Los inconformes recorrieron vialidades de la cabecera municipal para exigir a las autoridades estatales y del IMSS-Bienestar garantizar el abasto de insumos y restablecer los tratamientos que, aseguraron, han sufrido interrupciones durante las últimas semanas.
La protesta se concentró en la situación de pacientes con insuficiencia renal, quienes dependen de la hemodiálisis para eliminar de la sangre toxinas y exceso de líquidos que sus riñones ya no pueden procesar.
De acuerdo con los manifestantes, las irregularidades en el servicio se han prolongado por varias semanas, sin que hasta ahora exista una solución definitiva que les permita tener certeza sobre la continuidad de las sesiones.
“No se puede normalizar que pacientes que dependen de un tratamiento indispensable permanezcan sin recibir atención oportuna”, señalaron participantes en la movilización, quienes reclamaron que el acceso a los servicios médicos se garantice como un derecho y no dependa de la capacidad económica de las familias.
También cuestionaron las promesas gubernamentales de contar con un sistema público de salud de alta calidad y sostuvieron que la situación que enfrentan contrasta con ese compromiso.
La falta prolongada de hemodiálisis puede derivar en la acumulación de sustancias tóxicas en el organismo y provocar complicaciones graves en personas con insuficiencia renal, entre ellas alteraciones neurológicas y cardiovasculares, advirtieron los inconformes.
La protesta en Valle de Bravo forma parte de una serie de movilizaciones registradas durante los últimos días en hospitales públicos del Estado de México. Pacientes y familiares han realizado protestas en Toluca, Naucalpan, Ixtapaluca, Ecatepec, Tenancingo y Nezahualcóyotl por interrupciones, reducción de turnos y falta de insumos para hemodiálisis.
En el caso de Valle de Bravo, reportes difundidos durante esta semana señalaron cancelaciones de sesiones sin aviso previo, situación que obliga a algunos pacientes a buscar alternativas en otras unidades médicas, con los gastos de traslado y atención que ello representa.
El IMSS-Bienestar reconoció el pasado 21 de septiembre problemas en la prestación del servicio de hemodiálisis en algunas unidades del Estado de México y atribuyó las interrupciones a la empresa proveedora BITA, S.A. de C.V. La institución afirmó que había cubierto los pagos correspondientes y que la compañía no suministró los insumos requeridos. En ese pronunciamiento no precisó si el Hospital General de Valle de Bravo estaba incluido entre las unidades afectadas por ese proveedor.
Los manifestantes exigieron una respuesta inmediata y una solución permanente, pues señalaron que para los enfermos renales la suspensión de una sesión no representa únicamente una deficiencia administrativa, sino un riesgo directo para su salud y su vida.

