
Un juez de control vinculó a proceso este lunes a Carlos “N”, Lilia “N” y Ana Lilia “N”, integrantes de una familia por su probable responsabilidad en delitos relacionados con la desaparición de persona en agravio de Fernandito, el pequeño de cinco años que encontrado sin vida en el domicilio de los procesados, en el municipio de La Paz. La autoridad judicial ratificó la prisión preventiva justificada y estableció un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria, tras considerar suficientes los datos de prueba presentados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Las investigaciones señalan que el 28 de julio pasado, Lilia “N” y Ana Lilia “N” acudieron al domicilio de la madre del menor, en la colonia Ejidal El Pino, para exigir el pago de una deuda. Ante la negativa, habrían sustraído al niño con el argumento de que no lo entregarían hasta cubrir el adeudo. Carlos “N” las esperaba en una esquina y juntos se retiraron con el menor.
La madre intentó en varias ocasiones ver a su hijo, pero los implicados se lo impidieron. El 4 de agosto denunció los hechos ante la Fiscalía. Ese mismo día, acompañada por elementos de la Policía Municipal de Género, acudió al domicilio de los señalados, donde fue hallado el cuerpo del niño dentro de un costal, envuelto en sábanas y bolsas plásticas, oculto entre objetos y basura en el patio.
La indagatoria establece que entre el 31 de julio y el 2 de agosto, el menor habría sido golpeado en la cabeza hasta provocarle la muerte. Posteriormente, los presuntos responsables envolvieron el cuerpo y lo ocultaron. Ese día fueron detenidos con apoyo de la Secretaría de Marina y la Policía Municipal de La Paz, y trasladados al Penal de Nezahualcóyotl. La FGJEM informó que también se integra una carpeta de investigación por otro delito en agravio de la víctima.
El caso se suma a un escenario de creciente violencia contra menores en la entidad. De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), entre enero de 2024 y febrero de 2025 la Fiscalía mexiquense atendió 7 mil 111 reportes de personas desaparecidas o no localizadas, de los cuales el 30%, es decir, dos mil 215 personas, sigue sin ser localizado.
Por su parte, la propia FGJEM reportó que en ese mismo periodo cuatro mil 896 personas fueron denunciadas como desaparecidas, y que cuatro mil 614 fueron encontradas con vida, lo que representa el 94.2% de los casos.
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) indica que sólo en los primeros cuatro meses de 2025, en el Estado de México se registraron 611 personas desaparecidas, de las cuales 249 eran niñas, niños o adolescentes, la cifra más alta de menores desaparecidos en el país.
A nivel nacional, el RNPDNO ubica al Estado de México como el segundo lugar en la lista de entidades con mayor número de desapariciones, con 13 mil 711 casos reportados, sólo detrás de Jalisco.
Colectivos de búsqueda y organizaciones civiles han señalado que, pese a los operativos y esfuerzos institucionales, las desapariciones continúan en aumento y la violencia contra menores se ha convertido en un problema urgente de atención pública.
En este contexto, el crimen cometido en La Paz no es un hecho aislado, sino parte de una crisis que golpea de forma particular a la infancia mexiquense, donde la justicia no sólo se mide en sentencias, sino en la capacidad de prevenir y evitar que tragedias como esta se repitan.

