Información de Gerardo Carmona

La memoria de los pueblos originarios, sus raíces familiares y la preservación de las lenguas maternas son los temas centrales del libro Raíz de mezquite, de Alma Delia Cuevas Cabrera, cuya elaboración llevó casi 10 años y que ha sido traducido a 21 lenguas de distintas regiones del país.
La obra fue presentada en la Biblioteca Legislativa Dr. José María Luis Mora, del Congreso del Estado de México, por iniciativa de la diputada priísta Leticia Mejía García, presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas, quien destacó la necesidad de preservar los conocimientos ancestrales y las expresiones culturales de las comunidades indígenas.
Durante el encuentro, la escritora explicó que el poemario surgió de sus visitas a la familia paterna de sus dos hijas, originaria del Valle del Mezquital, Hidalgo, y de las experiencias compartidas con sus bisabuelas y bisabuelos.
Señaló que el propósito de la publicación es conservar la memoria de sus antepasados y transmitirla a las nuevas generaciones, para evitar que se pierdan los relatos, las costumbres y los conocimientos que forman parte de su identidad.
Cuevas Cabrera detalló que el proyecto ha contado con la participación de traductores, intérpretes y poetas de distintas entidades, entre ellas Oaxaca, Chihuahua y Chiapas, a quienes se reconoce como colaboradores de la obra.
La periodista Angélica Téllez Rojas explicó que el libro está dividido en tres partes, relacionadas con las raíces, el crecimiento y el florecimiento del mezquite, árbol que representa la resistencia frente a las condiciones adversas de su entorno.
Indicó que las raíces simbolizan a los ancestros y la memoria colectiva, mientras que el árbol constituye una representación de la vida, los conocimientos comunitarios y la permanencia cultural de los pueblos indígenas.
Advirtió que la desaparición de una lengua no significa únicamente la pérdida de una forma de comunicación, sino también de los conocimientos, las tradiciones y la visión del mundo de quienes la hablan.
En la publicación participó Lourdes de la Cruz Miranda, responsable de la traducción al hñähñu (otomí), quien compartió fragmentos de los poemas dedicados al paisaje del Valle del Mezquital, la escasez de agua, la lluvia, los alimentos, el nopal y la figura materna.
La obra cuenta además con ilustraciones en linóleo de Andrés Vallejo Córdoba, que recuperan imágenes relacionadas con el linaje, la pertenencia y la identidad de las comunidades.
Por su parte, la diputada Leticia Mejía sostuvo que el Poder Legislativo debe contribuir a la conservación de las lenguas y tradiciones de los pueblos mazahua, otomí, nahua, matlatzinca y tlahuica, así como de las comunidades indígenas migrantes asentadas en territorio mexiquense.
En el contexto del 12 de octubre, Día de la Nación Pluricultural, la legisladora señaló que esta fecha debe servir para reconocer las aportaciones históricas y culturales de los pueblos indígenas y afromexicanos.
La autora invitó a los asistentes a recuperar las historias de sus familias y transmitirlas a sus descendientes, pues consideró que el conocimiento de los antepasados constituye una parte fundamental de la identidad de las nuevas generaciones.

