información de Gerardo Carmona

Morena en el Estado de México trazó las líneas centrales de su estrategia electoral hacia 2027, con tres definiciones clave: mantendrá la alianza con el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México; conservará el método de encuestas para la selección de candidaturas; y cerrará la puerta a cualquier intento de sucesión familiar en los gobiernos municipales, aun cuando la legislación vigente pudiera permitirlo de manera transitoria.
En entrevista, la presidenta estatal de Morena, Luz María Hernández Bermúdez, confirmó que el partido avanza con la premisa de preservar la coalición con sus aliados tradicionales, al considerar que la competencia conjunta representa la vía más sólida para enfrentar el proceso electoral de 2027. Aun cuando el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo han expresado, en distintos momentos, su interés por competir de manera autónoma en ciertos espacios, Morena apuesta por el entendimiento político y la negociación nacional como mecanismo para evitar fracturas.
En ese contexto, Hernández sostuvo que la definición de candidaturas se realizará nuevamente mediante encuestas, bajo la conducción de la Comisión Nacional de Encuestas del partido. Este mecanismo, dijo, se mantiene como el instrumento rector para medir posicionamiento, competitividad y viabilidad electoral de quienes aspiren a cargos de elección popular, tanto en Morena como en el marco de la alianza.
Uno de los puntos más sensibles en la ruta hacia 2027 es el debate sobre la reelección de alcaldes y alcaldesas. Aunque la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, ha fijado una postura pública en contra de la reelección, Hernández reconoció que la legislación aún la permite para el próximo proceso electoral en el ámbito municipal. En ese escenario, Morena —explicó— privilegiará la congruencia política, pero no desconoce derechos vigentes, por lo que podrían existir casos excepcionales de reelección, siempre sujetos a medición interna y a resultados de gobierno.
La dirigente fue enfática al marcar un límite que no admite excepciones: la sucesión de cargos públicos entre familiares. Morena, señaló, no acompañará candidaturas de esposos, esposas u otros parientes directos de presidentes municipales en funciones, incluso si se tratara de propuestas impulsadas por partidos aliados. El criterio, explicó, responde tanto a principios partidistas como a la necesidad de no contradecir el discurso de combate al nepotismo que el movimiento ha sostenido a nivel nacional.
Respecto a la distribución de candidaturas dentro de la alianza, Hernández recordó que el estatuto de Morena contempla un margen para perfiles externos. De un universo total de postulaciones, alrededor de 30% pueden corresponder a candidaturas no afiliadas al partido, lo que abre un espacio para aliados y acuerdos políticos más amplios. La proporción final, subrayó, se definirá en mesas nacionales y posteriormente se ajustará a las condiciones del Estado de México.
La presidenta estatal de Morena también informó que el partido mantiene una estructura sólida de afiliación en la entidad, cercana a los dos millones de militantes, lo que, a su juicio, fortalece su posición como primera fuerza política local de cara al siguiente proceso electoral. La campaña de afiliación, iniciada en enero de 2025, continúa activa y forma parte de una estrategia permanente de organización territorial.
Finalmente, Hernández adelantó que los tiempos y definiciones más finas rumbo a 2027 estarán sujetos al calendario electoral y a la evolución de reformas en discusión, particularmente en materia político-electoral. Mientras tanto, afirmó, Morena trabaja en la construcción de acuerdos, en la medición constante de aspirantes y en la defensa de criterios que, desde su perspectiva, buscan preservar la legitimidad del proyecto político en la contienda que se avecina.

