
A casi siete años del inicio de una disputa legal por la denominación de origen del mezcal mexiquense, empresarios y productores de la entidad confían en que la controversia llegará a su fin en el primer trimestre de 2025. Según Mauricio Massud, presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), el proceso jurídico se encuentra en su etapa final y podría abrir la puerta para que los maestros mezcaleros certifiquen su producto y lo lleven al mercado internacional.
El conflicto comenzó en 2018, cuando un grupo de productores de mezcal de Oaxaca, respaldados por el Consejo Regulador del Mezcal, interpuso una queja ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), argumentando que los destilados del Estado de México no cumplían con los estándares de calidad para ser considerados mezcal. Esta disputa ha limitado la comercialización del producto mexiquense, que sigue siendo elaborado de forma artesanal y vendido en pequeños establecimientos o a través de redes sociales.
Un destilado reconocido internacionalmente
Pese a los obstáculos legales, el mezcal del Estado de México ha demostrado su calidad en competencias internacionales. En el Mexico Selection 2024, un evento clasificatorio para el prestigioso “Concours Mondial de Bruxelles”, los productores mexiquenses obtuvieron el cuarto lugar nacional, superando a destilados de otros 17 estados. Recibieron ocho medallas: una Gran Medalla de Oro, dos de Oro y cinco de Plata.
“Es un reconocimiento al esfuerzo y tradición de más de dos siglos que tienen los productores mexiquenses. Ahora, lo que falta es certificar nuestro mezcal para que pueda competir en igualdad de condiciones y acceder a nuevos mercados”, señaló Massud.
El llamado a las autoridades.
El líder empresarial destacó la necesidad de que el gobierno estatal intensifique sus esfuerzos para destrabar el proceso. Tras un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el IMPI fue instruido a reponer el procedimiento, lo que coloca la resolución de la controversia como un tema prioritario para los próximos meses.
“Estamos en la última instancia legal. Confío en que el IMPI dará su veredicto en los primeros meses del próximo año. Esto permitirá que los productores mexiquenses certifiquen sus destilados, los etiqueten adecuadamente y comiencen a exportar, generando mayores ingresos para sus comunidades”, afirmó Massud.
La obtención de la denominación de origen representaría un avance significativo para los mezcaleros del Estado de México, quienes podrían transformar su actividad artesanal en una industria con mayor alcance y reconocimiento. Entretanto, el llamado sigue siendo a las autoridades para que, mediante un trabajo conjunto, logren superar esta etapa final del proceso legal.

