Información de Gerardo Carmona

Los estudiantes mexicanos de 15 años se mantuvieron muy por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en ciencias, lectura y matemáticas, de acuerdo con los resultados de PISA 2025, aunque la evaluación reveló una aparente paradoja: pese al bajo desempeño académico, los jóvenes del país reportaron mayor curiosidad, perseverancia y disposición para aprender, además de una percepción favorable sobre el apoyo de sus maestros.
México obtuvo 414 puntos en ciencias, 408 en lectura y 388 en matemáticas, frente a promedios de la OCDE de 482, 461 y 463 puntos, respectivamente. La mayor brecha, de 75 puntos, se registró en matemáticas. En la nueva evaluación de resolución computacional de problemas alcanzó 453 puntos, también por debajo de los 500 de la organización.
Respecto de PISA 2022, el país ganó 4 puntos en ciencias, pero perdió 7 tanto en lectura como en matemáticas. El problema se vuelve más evidente al observar la distribución de los estudiantes: 41.8% se ubicó por debajo del nivel básico simultáneamente en ciencias, lectura y matemáticas, más del doble del 19.7% registrado en promedio entre los integrantes de la OCDE.
En el extremo contrario, apenas 0.5% de los alumnos mexicanos alcanzó los niveles 5 o 6 en al menos una de las 3 áreas, considerados de alto desempeño, mientras que en el conjunto de la OCDE la proporción fue de 11.9%.
La evaluación muestra, sin embargo, que los malos resultados no necesariamente corresponden con una falta de interés de los estudiantes por aprender.
México registró un índice de 0.33 en perseverancia y 0.24 en curiosidad, frente a una referencia de cero en el promedio de la OCDE. También se ubicó por arriba de ésta en búsqueda de ayuda, con 0.22, y en adaptabilidad cognitiva, con 0.24. Además, 60.8% de los alumnos reportó una mentalidad de crecimiento, es decir, la creencia de que sus capacidades pueden desarrollarse mediante el esfuerzo y el aprendizaje.
Los datos dibujan así un sistema en el que los adolescentes manifiestan interés, curiosidad y disposición a esforzarse, pero esas actitudes no terminan por traducirse en niveles suficientes de aprendizaje.
La percepción sobre los docentes tampoco apunta a un rechazo generalizado hacia sus profesores. México alcanzó un índice de 0.43 en apoyo docente, considerablemente superior al 0.03 observado en promedio en los países de la OCDE. El informe advierte que un mayor respaldo de los maestros se relaciona consistentemente con actitudes más positivas hacia el aprendizaje y con un mayor sentido de pertenencia escolar.
Las condiciones materiales de los planteles ofrecen otra cara del problema. Sólo 29.5% de los estudiantes mexicanos asistía a escuelas sin carencias de materiales y 36.7% estaba en planteles donde los directores no reportaban falta de maestros. En contraste, 72.6% acudía a instituciones que ofrecían mecanismos de tutoría entre compañeros.
IA entra de lleno a las aulas
PISA 2025 incorporó además una medición sobre el uso de herramientas digitales e inteligencia artificial, que muestra que estas tecnologías ya forman parte cotidiana del aprendizaje de una proporción importante de los adolescentes mexicanos.
El 47.4% utiliza inteligencia artificial por lo menos una vez a la semana para ayudarse a aprender, ligeramente por encima del 45.5% de la OCDE. Además, 59.2% señaló que en la escuela aprende a evaluar información generada mediante IA.
El problema aparece en las distracciones. Sólo 24.2% de los estudiantes mexicanos reportó no distraerse con dispositivos digitales, frente a 39.2% en la OCDE. Apenas 27.2% estudiaba en escuelas donde no se permitían teléfonos celulares, aunque 67.5% estaba en planteles con lineamientos específicos sobre el uso de dispositivos digitales en las distintas materias.
La evaluación dejó también un contraste en materia ambiental. México obtuvo 413 puntos en ciencias ambientales, muy por debajo de los 480 de la OCDE; sin embargo, 83.9% de los estudiantes aseguró participar en al menos alguna actividad relacionada con la protección ambiental y 85.2% manifestó interés por contribuir al cuidado del medio ambiente mediante su futuro trabajo.
Los resultados de PISA 2025 dejan así una radiografía menos lineal que la de una generación simplemente desinteresada en la escuela: México mantiene fuertes rezagos en conocimientos fundamentales y una proporción mínima de estudiantes de alto rendimiento, pero los adolescentes reportan curiosidad, perseverancia, confianza en sus maestros, disposición para pedir ayuda y una rápida incorporación de nuevas herramientas tecnológicas. El desafío, de acuerdo con los propios indicadores, está en convertir esas condiciones favorables en aprendizaje efectivo.

