Información de Gerardo Carmona
El encarecimiento de frutas y verduras, con alzas de 8.34% quincenal y 23.91% anual, golpeó el gasto de los hogares

La inflación en México volvió a acelerarse en la primera quincena de marzo y se ubicó en 4.63% anual, su nivel más alto para un periodo similar en 2 años, impulsada principalmente por el aumento en productos básicos, en especial frutas y verduras, cuyo encarecimiento presiona de forma directa el gasto de millones de familias.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Índice Nacional de Precios al Consumidor avanzó 0.62% quincenal, cifra superior al 0.14% registrado en el mismo lapso de 2025. A tasa anual, la inflación pasó de 3.67% a 4.63%, con lo que volvió a colocarse bajo presión el costo de la vida cotidiana.
El mayor golpe provino del componente no subyacente, donde se agrupan los productos más volátiles. Ese rubro aumentó 1.96% en la quincena y 5.18% a tasa anual. Dentro de éste, los agropecuarios subieron 3.83% quincenal y 9.69% anual, mientras frutas y verduras se dispararon 8.34% en apenas 15 días y 23.91% frente al mismo periodo del año anterior.
El informe del INEGI ubicó al jitomate como el producto con mayor incidencia al alza, con un aumento quincenal de 32.17%. También destacaron las alzas en transporte aéreo, con 21.86%; calabacita, con 16.78%; limón, con 13.11%; tomate verde, con 10.79%; papa, con 7.77%; pollo, con 3.18%, y electricidad, con 2.17%.
Edomex, entre las entidades con mayor alza
El Estado de México se colocó entre las entidades con mayor variación quincenal de precios, al registrar un incremento de 1.02%, por encima del promedio nacional. En el mismo sentido, Toluca apareció entre las ciudades con mayores aumentos, con 1.04%, lo que confirma que la escalada inflacionaria también golpeó con fuerza a una de las zonas urbanas más pobladas del país.
El dato adquiere relevancia porque el encarecimiento no se concentró en bienes prescindibles, sino en alimentos de consumo diario. En una entidad como el Edomex, donde amplios sectores destinan buena parte de su ingreso a la compra de comida, transporte y servicios básicos, el alza en precios reduce de inmediato la capacidad de compra.
Aunque algunos productos mostraron bajas, como huevo, nopales y paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, esas disminuciones no compensaron el impacto de los alimentos frescos. El rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas subió 1.85% quincenal y 7.42% anual, mientras la canasta de consumo mínimo avanzó 0.69% en la quincena y 4.61% a tasa anual.
Las cifras muestran que marzo arrancó con un nuevo repunte de la inflación, pero también que la presión se concentra en los productos más sensibles para la economía popular. Más que un dato técnico, el aumento se traduce en menos margen para comprar en mercados, tianguis y tiendas de barrio, justo donde se resiente con mayor crudeza el alza de los alimentos.

