Información de Gerardo Carmona
Registros oficiales e informes independientes advierten crisis sostenida

El Estado de México se encuentra al frente nacional en desapariciones y personas no localizadas durante el actual sexenio federal, con dos mil 314 casos registrados entre el primero de octubre de 2024 y el 5 de julio de 2026, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).
La medición ubica a la entidad mexiquense por encima de Sinaloa, con mil 662 casos; Baja California, mil 543; Ciudad de México, mil 524; Michoacán, mil 517, y Guanajuato, mil 250. En conjunto, esos seis estados concentran 48% de las desapariciones sin localizar reportadas en lo que va de la administración de Claudia Sheinbaum Pardo.
Estos datos nos son los únicos que corroboran esta crisis en la entidad mexiquense. Otros ejercicios basados en el mismo registro oficial confirman que el Estado de México se mantiene entre los principales focos rojos que hay en el país en la materia. Red Lupa, plataforma del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, reportó en su informe nacional que la entidad figura entre los cinco estados con más personas desaparecidas, junto con Jalisco, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León, y sostuvo que la desaparición de personas en México es “generalizada y sistemática”.
En su corte de 2025, Red Lupa estimó para el Estado de México 12 mil 436 personas desaparecidas y clasificó a la entidad con un nivel “extraordinario” de gravedad y crecimiento. La diferencia con las cifras del RNPDNO no implica una contradicción directa, ya que el primero observa el acumulado estatal y la evolución del fenómeno, mientras que el segundo ordena los registros no localizados por sexenio y periodo de ocurrencia, pero concurren en confirmar el fenómeno.
El panorama se agrava al revisar los datos de niñas, niños y adolescentes. La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), con base en el RNPDNO al 8 de junio de 2026, documentó que sólo en el Estado de México 77 niñas y adolescentes reportadas como desaparecidas o no localizadas fueron halladas sin vida, lo que equivale a 21% de las mujeres de cero a 17 años localizadas sin vida en el país.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México (Cobupem) también remite al RNPDNO como herramienta del Sistema Nacional de Búsqueda, administrada por la Comisión Nacional de Búsqueda, que concentra información para apoyar investigaciones, búsqueda, localización e identificación. Su plataforma permite reportar desapariciones desde cualquier entidad, aun cuando los hechos hayan ocurrido en otra, lo que explica parte de la complejidad de los cruces estatales.
En el ámbito nacional, el RNPDNO reporta 404 mil 433 registros históricos de personas desaparecidas, no localizadas y localizadas. De ese universo, 135 mil 344 permanecen desaparecidas o no localizadas y 269 mil 89 han sido localizadas; entre estas últimas, 246 mil 313 fueron halladas con vida y 22 mil 776 sin vida.
En la revisión histórica del fenómeno, el Registro muestra una concentración reciente. De 125 mil 548 desapariciones no localizadas registradas desde 1988, 52 mil 575 se registraron durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, un 42% por ciento del total; 34 mil 557 al de Enrique Peña Nieto, lo que significa un 28%, y 20 mil 303 al actual gobierno federal, 16%, aunque este último periodo apenas rebasa los 20 meses.
Red Lupa ofrece un contraste de tendencia: después de que el registro nacional llegó a 100 mil personas desaparecidas en 2022, la cifra aumentó 7.3% en 2023, 6.3% en 2024 y 12% en 2025. En una actualización posterior, esa plataforma reportó 134 mil 257 personas desaparecidas al 16 de mayo de 2026 y 135 mil 48 al 16 de junio, es decir, 791 casos más en un mes.
Los registros, sin embargo, deben leerse con cautela. Una investigación de la organización periodística independiente Quinto Elemento Lab y el organismo A Dónde Van los Desaparecidos documentó que 30 personas que seguían desaparecidas aparecieron como localizadas en el censo gubernamental; también detectó dos casos de personas borradas del registro nacional. En otra revisión, ambas organizaciones reportaron más de 260 casos con clasificación errónea en la Estrategia Nacional de Búsqueda Generalizada.
La Comisión Nacional de Búsqueda ha señalado que las instituciones realizan procesos de formalización de localizaciones ocurridas en fechas anteriores y actualización de estatus en el RNPDNO, sin que ello implique eliminar registros de personas.
En el actual sexenio, la agencia de investigación TResearch en un reporte que realizó hace unos dias, estima un promedio cercano a mil desapariciones sin localizar por mes. Junio de 2026 cerró con 810 casos; septiembre de 2025 alcanzó mil 145, el punto mensual más alto del periodo. Por género, 77% de las desapariciones no localizadas corresponden a hombres y 23% a mujeres, con cuatro mil 663 registros femeninos desde octubre de 2024.
El cruce de fuentes dibuja un mismo fondo: el Estado de México no sólo aparece en el primer lugar del actual sexenio, sino que arrastra una tendencia acumulada de alta incidencia. En el gobierno de López Obrador fue segundo lugar nacional, con cinco mil 575 personas desaparecidas y no localizadas; en el de Peña Nieto ocupó el cuarto sitio, con dos mil 331, y en el de Felipe Calderón figuró en séptimo lugar, con 852 casos, según las series de TResearch.
Así, el caso mexiquense concentra dos lecturas: la de coyuntura, por el primer lugar nacional en lo que va del actual gobierno, y la estructural, por la persistencia de registros elevados en informes oficiales, plataformas civiles y análisis especializados. En ambos planos, las cifras remiten a una crisis que no sólo depende del conteo, sino de la capacidad institucional para buscar, localizar, identificar y restituir a las víctimas a sus familias.

