Información de Gerardo Carmona

El gobierno municipal de Ecatepec creó una unidad especializada para brindar atención psicológica a policías locales, ante los efectos que provocan las jornadas laborales, la exposición constante a hechos violentos y el estrés asociado con las tareas de seguridad pública.
La Unidad de Acompañamiento y Bienestar Integral quedó adscrita a la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Tránsito Municipal y ofrecerá atención a los elementos que requieran apoyo para enfrentar problemas de ansiedad, depresión o afectaciones emocionales relacionadas con su trabajo.
La medida se puso en marcha en un contexto en el que, de acuerdo con datos del Proyecto Azul Cobalto, entre 2012 y 2026 se han documentado 138 suicidios de policías pertenecientes a corporaciones municipales, estatales y federales del país.
Durante la conferencia Salud Mental para Servidores Públicos, psicólogas de la policía municipal señalaron que los uniformados están expuestos de manera recurrente a homicidios, accidentes graves, actos de violencia y otras situaciones de alto impacto emocional.
Advirtieron que la acumulación de estas experiencias, aunada a las jornadas laborales y al estado permanente de alerta, puede repercutir tanto en el desempeño de los agentes como en su vida familiar.
Entre las señales que pueden presentarse mencionaron cambios emocionales y de conducta, ausencias frecuentes, conflictos laborales y familiares, además de cuadros de ansiedad o depresión que, en casos extremos y sin atención profesional, pueden derivar en conductas suicidas.
Israel Perales Sánchez, subdirector de Proximidad Social, sostuvo que la intención es incorporar la salud mental como parte de las políticas de atención a los integrantes de la corporación y reducir los estigmas que todavía existen entre los elementos para solicitar ayuda psicológica.
“Queremos construir una mejor institución, una mejor policía, pero también hoy ponemos al centro a los compañeros para que puedan hablar de su salud mental con apertura y sin estigmas”, expresó.
Durante el encuentro, policías municipales expusieron que las situaciones que enfrentan diariamente en las calles suelen trasladarse al ámbito familiar y reconocieron la necesidad de contar con espacios especializados para procesar las experiencias derivadas de su labor.
Ramón García, policía con 17 años de servicio, señaló que durante buena parte de su trayectoria no existieron mecanismos institucionales para atender este tipo de afectaciones.
“No es grato tener que llevar cargas a la familia de lo que uno enfrenta en las calles”, afirmó.
Los elementos coincidieron en que la exposición constante al peligro y a escenas violentas provoca periodos prolongados de estrés y tensión, por lo que consideraron necesario contar con acompañamiento profesional para atender sus emociones y evitar que las afectaciones repercutan en su trabajo o en su entorno personal.

