Deslave cierra carretera en Tenancingo y afecta comunicación con zona florícola

Información de Gerardo Carmona

Deslave cierra carretera en Tenancingo y afecta comunicación con zona florícola

Un deslizamiento de tierra provocó este lunes el cierre total de la carretera Tierra Blanca-San Antonio Agua Bendita, a la altura de Cruz Vidriada, en el municipio de Tenancingo, al sur del Estado de México, lo que interrumpió la circulación entre comunidades rurales dedicadas, entre otras actividades, a la producción agrícola y florícola.

El derrumbe fue reportado alrededor de las 8 de la mañana, cuando una parte del cerro se desprendió y el material cayó sobre la carpeta asfáltica, lo que impidió el tránsito vehicular en ambos sentidos. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas.

Personal de Protección Civil y Bomberos, así como elementos de Seguridad Pública municipal, acudieron al lugar para atender la emergencia, retirar la tierra acumulada y revisar las condiciones del terreno, ante la posibilidad de nuevos desprendimientos.

El ayuntamiento informó que la carretera permanecerá cerrada hasta que existan condiciones de seguridad para reabrirla. Por ello, pidió a los automovilistas evitar el tramo afectado y utilizar vías alternas, aunque no precisó cuándo concluirán los trabajos.

La interrupción de esta vía tiene particular importancia por su ubicación en una región donde la agricultura y, especialmente, la floricultura constituyen actividades económicas relevantes. San Antonio Agua Bendita figura entre las localidades de Tenancingo donde ha crecido la producción de flores destinadas a su comercialización durante las festividades de Día de Muertos.

El cierre ocurre precisamente en los días previos al primero y 2 de noviembre, cuando aumenta la demanda de rosas, gladiolas, nube y otras variedades que se comercializan en los mercados de la cabecera municipal, entre ellos el Xochiquetzal, uno de los principales centros de distribución de flores del sur mexiquense.

En esa región, los caminos rurales permiten el traslado de trabajadores, mercancías y productos agrícolas hacia los mercados de Tenancingo y las localidades vecinas, además de facilitar la conexión con Villa Guerrero, otro de los principales municipios floricultores de la entidad.

No es la primera ocasión que esta zona presenta problemas por desprendimientos de tierra. En septiembre de 2025, un deslave en Cruz Vidriada, sobre la carretera Tenancingo-Villa Guerrero, obligó a suspender la circulación durante casi 15 horas.

Ese mismo mes, habitantes de Tierra Blanca denunciaron que los derrumbes y la acumulación de lodo afectaban recurrentemente sus accesos durante la temporada de lluvias.

Los cierres carreteros han tenido consecuencias económicas en la región. En julio de 2024, productores y comerciantes de flores reportaron pérdidas y una reducción de hasta 70% en sus ventas por la interrupción de la carretera Tenango-Tenancingo, que obligó a los compradores a buscar otras rutas y mercados.

Por ahora, las autoridades municipales no han informado sobre pérdidas económicas ocasionadas por el derrumbe de este lunes ni sobre la magnitud del material desprendido.

La reapertura dependerá del retiro de los escombros y de la evaluación del talud, pues las autoridades buscan evitar que nuevos deslizamientos pongan en riesgo a quienes utilizan esta vía de comunicación.

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