
Aunque las autoridades del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) aseguran que la distribución de medicamentos avanza en sus unidades médicas, pacientes de distintas regiones del estado continúan denunciando la falta de insumos en farmacias y el retraso en la entrega de tratamientos esenciales.
De acuerdo con la Coordinación de Administración y Finanzas del instituto, más del 80 por ciento de las unidades de segundo y tercer nivel han recibido abasto en sus farmacias, mientras que los almacenes centrales han registrado un 91 por ciento de recepción de medicinas por parte de proveedores. Sin embargo, testimonios de pacientes contradicen estas cifras y evidencian que los anaqueles siguen vacíos en varias clínicas y hospitales.
María de Lourdes, derechohabiente de la clínica del ISSEMYM en Atizapán, ha esperado por más de tres meses la insulina que requiere para su tratamiento. En Ecatepec, Irene, profesora en activo, no ha podido surtir sus medicamentos para la diabetes, pues solo le entregaron vales de subrogación que ninguna farmacia ha aceptado.
Casos similares se repiten en Toluca, Cuautitlán Izcalli y otras localidades, donde pacientes han documentado en fotografías y videos la escasez persistente. En la Clínica de Consulta Externa de Tulpetlac, María Rosa exhibió los anaqueles prácticamente vacíos y señaló que, aunque algunos medicamentos han llegado, el abasto es insuficiente.
El 5 de febrero, el Gobierno del Estado de México anunció que a partir del 16 de ese mes se reanudaría la distribución de medicinas en todas las unidades del ISSEMYM, con la promesa de garantizar insumos para tratar enfermedades crónico-degenerativas, oncológicas, infecciosas y autoinmunes. Sin embargo, en varias clínicas los pacientes siguen sin recibir los fármacos prescritos.
Pese a los reportes ciudadanos y a la solicitud de información a las autoridades del ISSEMYM sobre los avances en la entrega de medicamentos, hasta el momento no han ofrecido respuestas claras sobre la situación. Mientras tanto, miles de derechohabientes siguen a la espera de un servicio médico que garantice el acceso oportuno a sus tratamientos.

