Información de Gerardo Carmona

Cuatro días después de la explosión de pirotecnia ocurrida en la comunidad de Santa María Canchesdá, municipio de Temascalcingo, 72 de las personas que requirieron atención médica ya fueron dadas de alta, mientras nueve permanecen hospitalizadas en unidades públicas y privadas del Estado de México y la zona metropolitana.
La Secretaría de Salud estatal informó que, hasta las 15 horas de este miércoles nueve de septiembre, el 87% de los pacientes atendidos tras el estallido había dejado los hospitales debido a la mejoría en su estado de salud.
La explosión se registró el pasado cinco de septiembre en Santa María Canchesdá y dejó decenas de personas lesionadas, algunas de las cuales tuvieron que ser trasladadas a hospitales de distintos municipios debido a la gravedad de las heridas.
Los nueve pacientes que aún requieren atención permanecen distribuidos en el Centro Médico “Lic. Adolfo López Mateos”, el Hospital General de Toluca “Dr. Nicolás San Juan”, el Hospital General de Atlacomulco, el Centro Médico de Toluca del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) y el Hospital Materno Infantil del mismo instituto.
También hay personas internadas en el Hospital de Traumatología y Ortopedia “Lomas Verdes”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), además de unidades médicas privadas.
La dependencia estatal no precisó este miércoles la condición clínica individual de los nueve pacientes ni cuántos de ellos permanecen en estado grave, aunque señaló que todos continúan bajo vigilancia médica.
De acuerdo con el balance oficial, en total 81 personas permanecieron hospitalizadas o requirieron atención médica derivada de la explosión; de ellas, 72 pudieron regresar a sus hogares en los cuatro días posteriores al accidente.
La Secretaría de Salud indicó que continuará con el seguimiento de quienes permanecen internados y sostuvo que la atención médica para las personas afectadas se mantiene sin costo.
El estallido en Santa María Canchesdá volvió a colocar la atención sobre los riesgos asociados con el manejo de productos pirotécnicos en comunidades del norte del Estado de México, donde esta actividad forma parte de festividades religiosas y celebraciones tradicionales.
Las autoridades estatales pidieron a la población no realizar colectas ni enviar donaciones a nombre de las personas lesionadas, al asegurar que no se requiere apoyo externo para cubrir su atención hospitalaria.
También señalaron que los reportes sobre el estado de salud de los pacientes serán dados a conocer a través de los canales institucionales, ante la circulación de información no confirmada sobre las consecuencias del accidente.
Por ahora, el saldo médico muestra una reducción considerable en el número de hospitalizados, aunque nueve personas continúan bajo atención especializada a consecuencia de las lesiones que sufrieron durante la explosión.

