Información de Gerardo Carmona

Una patrulla municipal que cruzó en el momento preciso cambió el rumbo de un caso de extorsión en este municipio. Un comerciante, que acababa de ser amenazado con un arma punzocortante dentro de su negocio, alcanzó a pedir auxilio a los policías que pasaban por la zona. Ese llamado permitió la captura de Daniel Rosales Morales, quien ahora fue sentenciado a 47 años y seis meses de prisión.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que un juez encontró responsable a Rosales Morales del delito de extorsión, cometido en agravio de un comerciante de la colonia Tráfico, en Nicolás Romero.
De acuerdo con la investigación, el sentenciado llegó al establecimiento de la víctima y, bajo amenazas, le exigió una cuota económica a cambio de no agredirlo. Frente al temor de sufrir un daño mayor, el comerciante entregó el dinero.
Sin embargo, en ese instante, una unidad de la policía municipal pasó frente al negocio. La víctima aprovechó la cercanía de los uniformados para alertarlos de lo ocurrido. Los agentes intervinieron de inmediato y detuvieron al agresor.
A partir de esa captura, el Ministerio Público integró la carpeta de investigación y reunió los elementos de prueba con los que acreditó la participación de Rosales Morales en la extorsión. Con esos datos, el órgano judicial emitió la condena de 47 años y seis meses de cárcel, además de la suspensión de sus derechos civiles y políticos.
El caso vuelve a poner en el centro una de las violencias que más golpean al comercio local en municipios del valle de México: la extorsión de piso, que suele instalarse en la rutina de pequeños negocios mediante amenazas, cobros ilegales y miedo cotidiano.
En esta ocasión, la denuncia inmediata y la presencia policial evitaron que el agresor escapara. Para el comerciante, la escena duró apenas unos instantes: la amenaza dentro del local, la entrega forzada del dinero y, enseguida, la oportunidad de pedir ayuda cuando la patrulla apareció en la calle.

