Información de Gerardo Carmona

Ante el crecimiento sostenido de la informalidad laboral y económica en el país, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) presentó una ruta de formalización productiva basada en incentivos, simplificación administrativa y acompañamiento territorial, con el respaldo de las cámaras nacionales de comercio, servicios y turismo.
Durante su conferencia de prensa semanal, la Confederación expuso un diagnóstico elaborado con cifras oficiales y una agenda de acciones orientadas a facilitar el tránsito hacia la formalidad, particularmente para micro y pequeñas empresas. La propuesta se articula en ejes como productividad, digitalización, financiamiento, seguridad y coordinación local, con la intención de que la formalidad deje de ser una carga y se convierta en una opción viable para quienes generan empleo.
Fernando Reyes Muñoz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) del Valle de Toluca, señaló que la cámara local se suma a la estrategia al considerar que cualquier intento por reducir la informalidad debe construirse desde el territorio. “La formalización solo será posible si se crean condiciones reales para la micro y pequeña empresa. No puede seguir tratándose como una obligación desconectada de la realidad cotidiana del comercio y los servicios”, afirmó.
El dirigente empresarial subrayó que la iniciativa coloca en el centro a quienes sostienen la economía local. Añadió que la formalidad requiere acompañamiento y beneficios claros, no solo exigencias administrativas. Desde su perspectiva, productividad, digitalización y seguridad son elementos indispensables para fortalecer el comercio local y reducir la brecha entre economía formal e informal.
En el mismo sentido, el presidente de la Confederación, Octavio de la Torre, planteó que la informalidad no debe verse como un problema aislado ni como un enemigo social. “La informalidad no es el enemigo, es el síntoma. El verdadero enemigo es el abandono del territorio”, sostuvo al explicar que millones de personas quedan fuera del sistema formal por barreras estructurales y costos elevados.
El diagnóstico presentado indica que, al tercer trimestre de 2025, en México había 59.5 millones de personas ocupadas. De ese total, 55.4 por ciento se encontraba en la informalidad y 44.6 por ciento en la formalidad. Además, el país registra 6.1 millones de micro, pequeñas y medianas empresas, que representan 99.8 por ciento de las unidades económicas; sin embargo, 67 por ciento opera fuera del marco formal. La situación es más marcada en la microempresa: 94.3 por ciento de las MiPyMEs pertenece a este segmento y, de ellas, 75 por ciento permanece en la informalidad.
La Confederación advirtió que este fenómeno también tiene un impacto directo en la estructura económica nacional. La economía informal aporta 25.4 por ciento del producto interno bruto, lo que equivale a más de seis billones de pesos. Para De la Torre, esta cifra no puede interpretarse como un logro, ya que detrás hay millones de personas sin seguridad social, sin derechos laborales y sin certidumbre para sus familias.
Como parte de las señales de presión sobre la formalidad, CONCANACO SERVYTUR destacó que entre 2024 y 2025 se registró una disminución de 43 mil 578 registros patronales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, mientras que aumentaron en alrededor de 900 mil las altas de personas físicas con actividad empresarial ante el Servicio de Administración Tributaria. Para la Confederación, estos datos muestran que el país sigue emprendiendo, pero con frecuencia fuera del empleo formal, no por falta de trabajo, sino por ausencia de condiciones para mantenerse dentro del sistema.
Otro de los puntos centrales fue el costo de la formalización. Abrir un negocio puede implicar cerca de 28 mil pesos solo en trámites iniciales, a lo que se suman gastos de permanencia que resultan especialmente gravosos para micro y pequeños establecimientos. Sin incentivos y procesos simplificados, advirtió la organización, la formalidad se convierte en un riesgo económico.
La agenda propuesta se organiza en seis frentes: formalización fácil mediante simplificación regulatoria y acompañamiento local; impulso a la productividad y digitalización con capacitación aplicada y mentorías; financiamiento e inclusión con acceso a crédito y pagos digitales; legalidad y competencia pareja, con una mesa tripartita junto con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; coordinación territorial con cámaras y autoridades municipales; y acciones de seguridad orientadas a prevenir extorsiones y promover una cultura de paz.
CONCANACO SERVYTUR sostuvo que esta ruta busca llevar la prosperidad al territorio y contribuir a que las políticas económicas nacionales se traduzcan en resultados medibles. Recordó que la Asamblea Nacional de Empresas y Negocios Familiares será el espacio para pasar del diagnóstico a la implementación.
“No se trata de culpar a quien se ve obligado a vender en la calle o a emprender sin registro. Muchas veces es la única salida”, concluyó De la Torre. “Lo que exigimos es un piso parejo, reglas claras y un Estado presente en el territorio. La formalidad no debe ser un privilegio, sino un camino accesible”.

