Información de Gerardo Carmona

La falta de aplicación del Reglamento de Tránsito, el crecimiento desordenado del uso de motocicletas, la invasión de banquetas y vialidades por comercio ambulante y una infraestructura que no considera de manera integral al transporte público han generado condiciones de “anarquía” en las calles del Valle de Toluca, señaló Odilón López Nava, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) en el Estado de México.
En entrevista, sostuvo que las autoridades estatales y municipales han sido omisas en el cumplimiento de la normatividad y advirtió que la ausencia de controles no sólo afecta al transporte público, sino también a automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones.
“La responsabilidad es que no se esté aplicando el Reglamento de Tránsito”, afirmó. Consideró que deben intervenir de manera coordinada las secretarías de Seguridad, Movilidad y Finanzas, además de los ayuntamientos, para imponer sanciones y agilizar el cobro de multas mediante mecanismos digitales.
López Nava cuestionó además que municipios permitan la ocupación de calles y banquetas por vendedores ambulantes. Mencionó como ejemplos la zona de la Central de Abastos de Toluca, la vialidad Toluca-Zinacantepec, los alrededores de la Terminal de Autobuses y la avenida Isidro Fabela.
Sobre esta última vialidad, reiteró las críticas de la Canapat a la ciclovía, al considerar que su instalación no tomó en cuenta las necesidades del transporte colectivo. Aseguró que trayectos que antes requerían alrededor de 15 minutos pueden alcanzar ahora hasta una hora y señaló que ni siquiera existen espacios adecuados para ascenso y descenso de pasajeros.
El dirigente transportista también expresó preocupación por el incremento en el número de motocicletas. Señaló que existen conductores sin capacitación, equipo de protección o documentación y sostuvo que las unidades también son utilizadas en la comisión de delitos.
“Urge ponerle un alto a la anarquía en las motocicletas”, afirmó. Agregó que los operadores de autobuses deben conducir a la defensiva ante maniobras imprudentes y posibles hechos delictivos.
López Nava rechazó, sin embargo, que los concesionarios del transporte público deban quedar exentos de responsabilidad. Al referirse al caso reciente de un adolescente relacionado con un accidente en el que participó un autobús, señaló que la empresa involucrada tendrá que asumir las consecuencias que correspondan y pidió “sanciones ejemplares” cuando existan responsabilidades.
También denunció presuntos excesos de agentes de Tránsito de Toluca. Relató que el pasado 15 de septiembre operadores fueron esposados y puestos a disposición del Ministerio Público porque portaban copias simples de tarjetas de circulación, sin que posteriormente se acreditara algún delito. Añadió que recuperar cada unidad del corralón implicó alrededor de 30 mil pesos por dos días.
La Canapat solicitará una reunión urgente con el presidente municipal de Toluca para abordar estos hechos y la aplicación del reglamento.
Respecto a la posibilidad planteada por la Secretaría de Movilidad de regularizar mototaxis, López Nava pidió analizar las condiciones de cada zona. Consideró que en áreas metropolitanas ese tipo de unidades no reúne las condiciones suficientes de seguridad vial y sostuvo que su incorporación en grandes ciudades representaría “un retroceso”.
Planteó que las decisiones sobre transporte sean discutidas en un consejo con participación de especialistas, universidades, urbanistas, ingenieros en movilidad, autoridades y concesionarios, para definir qué tipo de vehículos deben operar y bajo qué condiciones.

