Información de Gerardo Carmona

Integrantes del colectivo Flores en el Corazón viajaron a Mérida, Yucatán, para revisar información forense que permita establecer si alguno de sus familiares desaparecidos en el Estado de México fue localizado o registrado como desconocido en esa entidad.
La comitiva, encabezada por Elizabeth Machuca Campos, se reunió con el fiscal yucateco, Juan Manuel León León, y con personal de las áreas de desaparición, servicios médicos forenses, genética y dictaminación pericial. La diligencia busca confrontar expedientes mexiquenses con registros de cadáveres sin identificar.
El recorrido forma parte de las pesquisas que las familias realizan fuera del estado ante la posibilidad de que sus hijos o parientes hayan sido trasladados lejos del sitio donde fueron vistos por última vez. Las buscadoras siguen indicios en hospitales, cárceles y servicios forenses de distintas regiones del país.
Flores en el Corazón surgió en Toluca en 2020 y reúne a familiares de 28 personas desaparecidas. En marzo organizó una brigada en Lerma y Ocoyoacac, en zonas cercanas a La Marquesa. En dos jornadas anteriores se reportaron seis hallazgos positivos.
“Creemos que en el Estado de México hay bastantes fosas, nos hace falta buscarlas”, declaró entonces Machuca, quien reprochó que gran parte del trabajo de campo recaiga en las familias.
El viaje a Yucatán ocurre mientras otros colectivos mexiquenses recorren canales, montes y predios del valle de México. En Nextlalpan, integrantes de la Colectiva Ehécatl buscaron durante 17 días en el Gran Canal a Mariana Valentina Domínguez Valdez, de 11 años, quien cayó al cauce el 5 de mayo. En esas jornadas localizaron cinco cuerpos o conjuntos de restos humanos y más de un centenar de indicios.
Las labores derivaron también en una confrontación con la alcaldesa de Nextlalpan, Lorena Alameda Juárez. Las madres buscadoras protestaron en el palacio municipal para exigir maquinaria, personal y apoyo logístico; además, acusaron a la edil de falta de sensibilidad y de revictimizar a la familia de Mariana al cuestionar por qué permitieron que la menor usara la bicicleta de su hermano.
Tras una reunión marcada por reclamos, las integrantes de Ehécatl dijeron que continuarían las búsquedas con recursos propios. Según las activistas, la alcaldesa se retiró sin definir el respaldo solicitado.
Aunque la diligencia en Yucatán fue encabezada por Flores en el Corazón y la protesta en Nextlalpan correspondió a Ehécatl, ambos episodios muestran la ruta de las familias mexiquenses: revisar archivos forenses, recorrer sitios de difícil acceso y presionar a las autoridades para que las búsquedas no se detengan.
En Yucatán, colectivos locales calculan que hay más de 300 personas desaparecidas o no localizadas. En abril, 11 familias formaron Familias Buscadoras de Yucatán para hacer visible un problema que, sostienen, permanece oculto.

