Información de Gerardo Carmona

La construcción de viviendas y edificios de hasta cinco pisos sobre los cauces naturales de las barrancas, así como las descargas clandestinas de aguas residuales, representan un riesgo creciente para habitantes de Ecatepec, sobre todo ante la presencia de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, advirtió la presidenta municipal, Azucena Cisneros Coss.
Durante un recorrido de supervisión de los trabajos de limpieza en la barranca Las Venitas, ubicada en la colonia Tierra Blanca, la alcaldesa constató la invasión del cauce por construcciones irregulares y la existencia de tuberías que descargan directamente aguas negras, por lo que ordenó notificar a los propietarios para que suspendan esta práctica o enfrenten sanciones.
En el lugar, trabajadores municipales retiraron basura, llantas, restos de aparatos electrónicos y maleza acumulada en las orillas y el interior de la barranca, materiales que obstruyen el paso del agua y pueden agravar las inundaciones durante la temporada de lluvias.
Cisneros Coss señaló que la ocupación de estos espacios constituye un problema que se ha extendido por años, en parte debido a la venta irregular de terrenos a familias que necesitan una vivienda, sin considerar los peligros que representa establecerse en zonas destinadas al desalojo natural de las aguas pluviales.
“Hay gente que construyó por necesidad porque lucraron con la gente”, expresó la presidenta municipal, quien llamó la atención sobre la presencia de un edificio de cinco niveles levantado en las inmediaciones de la barranca.
Advirtió que las familias asentadas en estos lugares enfrentan condiciones de vulnerabilidad que pueden agravarse ante precipitaciones intensas, debido a que las construcciones reducen la capacidad de los cauces y quedan expuestas a posibles desbordamientos.
“Tienen un nivel de riesgo cada día más latente; no se entiende y no se comprende que estos son cauces naturales y que cada día tenemos climas más extremos”, sostuvo.
La alcaldesa también cuestionó las descargas de aguas negras que algunos habitantes realizan directamente hacia la barranca, pues contribuyen a la contaminación ambiental y generan focos de infección para las comunidades cercanas.
Por ello, instruyó a la Dirección de Desarrollo Urbano a identificar y notificar a los propietarios de los inmuebles que mantienen estas conexiones, con el propósito de que las retiren y eviten posibles sanciones administrativas.
Cisneros Coss consideró que la prevención de desastres requiere tanto de acciones gubernamentales como de la participación de los habitantes, particularmente en lo relacionado con evitar la ocupación de cauces y el depósito de desechos.
“Cuando pasan las tragedias, no es un asunto solamente de la institución, de las autoridades, es una corresponsabilidad”, manifestó.
De acuerdo con el ayuntamiento, desde el inicio de la actual administración se realizan jornadas periódicas de saneamiento en distintas barrancas del municipio, con el propósito de retirar obstáculos al flujo del agua y reducir los riesgos de inundaciones.
En estas tareas también participan las Brigadas de Vigilancia Ambiental Tlaloques, encargadas de promover la protección de estos espacios naturales y prevenir su deterioro.

