
Toluca, Estado de México.- Hoy se cumple una semana de que aparecieron grietas sobre la carretera Tenango Tenancingo, que después se convirtieron en el hundimiento de más de dos metros de profundidad de esta importante carretera del Sur del territorio mexiquense. Hasta el momento, la Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México tiene registro de 10 importantes eventos de deslaves y inestabilidad de laderas en la entidad durante la actual temporada de Lluvias, pero este hundimiento ha sido el más importante. Se esperan más durante agosto y septiembre, que se proyecta sean los meses en que más lluvia se presente en el Estado de México y la capital del país.
Hugo Antonio Espinosa Ramírez, subdirector de Emergencias de esta dependencia, señaló que los 10 eventos más grandes que se han registrado en territorio mexiquense sucedieron en los municipios de Chalco, en la comunidad de San Martín Cuautlalpan; Sultepec; Villa Guerrero; Toluca, en el cerro de la Teresona; en la comunidad de Las Canoas, de Santo Tomás de los Plátanos; en Huehuetoca, sobre la carretera México Querétaro; dos en Tlalnepantla, uno en Arboledas, donde se desgajó una enorme roca que cayó en un domicilio, y el de ayer, en la carretera México Pachuca, el hundimiento de la carretera Tenango Tenancingo; y uno más Zumpahuacán, en la carretera Nicolás Bravo Zumpahuacán, en la comunidad de Santa María la Asunción.
“Tenemos hasta horita sólo 10 eventos registrados en lo que va de la temporada, que la temporada lleva prácticamente mes y medio. Tenemos sólo 10 eventos, ninguno grave hasta ahorita, ningún lesionado, ni ningún fallecido, en los diferentes eventos que ha habido”, precisó el funcionario. Señaló que, con base en un análisis que hicieron, tienen detectado que 56 de los 125 municipios mexiquenses tienen algún grado de riesgo por deslaves e inestabilidades de laderas, como caídas, derrumbes y deslizamientos o remoción de masa de laderas, que se producen por la acumulación de agua de lluvia en las laderas que han provocado el deslizamiento de suelo con agua, lodo, tierra, árboles y basura.
Pero donde existen más riesgos es las laderas de cerros donde existen asentamientos irregulares, principalmente en los localizados en Ecatepec, Tlalnepantla, Naucalpan y Huixquilucan, donde la mancha urbana ya se ha devorado la parte baja y media de los cerros, como el Cerro Gordo, el Chiquihuite y el de Tenayuca. Aunque no existe un censo que proporcione un número real de la población en riesgo en la entidad, esta dependencia ha realizado en los últimos años, en coordinación con los Ayuntamientos, vistas para entregar notificaciones de riesgo a los habitantes de estas zonas, para que conozcan el grado de peligro con el que viven, y para muestra está el desgajamiento del Chiquihuite, ocurrido el 10 de septiembre de 2021, que dejó como saldo 4 personas muertas, tres casas sepultadas de la colonia Lázaro Cárdenas, municipio de Tlalnepantla.
El funcionario señaló que la solución para evitar que los habitantes de estas zonas se pongan es riesgo es buscar su reubicación, algo que es prácticamente imposible de hacer, a pesar de que el artículo 84 de la Ley General de Protección Civil, vigente desde el 2012, señala “Se consideran como delito grave la construcción, edificación, realización de obras de infraestructura y los asentamientos humanos que se lleven a cabo en una zona determinada sin elaborar un análisis de riesgos”.
Hugo Antonio Espinosa llamó a la población que habita estos asentamientos a estar atenta a señales de alerta que pueden salvarles la vida, como cualquier sonido de crujimiento proveniente de los cerros y la inclinación de árboles o postes más allá de lo normal. Pidió denunciar a las autoridades competentes cualquier fuga de agua, porque también crean inestabilidad y deslavamiento del terreno; cualquier grieta que se forme, las marcas de agua y cualquier movimiento de la posición de las banquetas; así como cualquier obra que no esté autorizada, ya que pueden provocar movimientos del terreno.

